En montajes donde un apriete insuficiente (o excesivo) genera piezas defectuosas, el control de fuerza convierte una prensa manual en un puesto con verificación integrada: cada ciclo queda evaluado al momento, sin depender del tacto del operario. Nuestras prensas EMG admiten tres niveles de control, pensados para necesidades crecientes.
Solución S1 — Fuerza con umbrales mínimo/máximo
La entrada al control de calidad. Se fijan un esfuerzo mínimo y uno máximo, y el equipo evalúa cada ciclo de forma instantánea: indicador verde si la inserción quedó dentro de la ventana, rojo si no. Ideal para verificar inserciones y remachados donde lo importante es «llegó o no llegó».
Solución S2 — Fuerza y desplazamiento
Añade la segunda variable clave: dónde se produjo la fuerza. Evalúa fuerza y recorrido simultáneamente con ventanas mínimo/máximo para ambos. Detecta defectos que la fuerza sola no ve: pieza ausente, doble pieza, inserción a profundidad incorrecta.
Solución S3 — Curvas envolventes
El nivel superior: registra la curva completa fuerza-desplazamiento de cada ciclo y la compara contra umbrales, horquillas o curvas envolventes. Es la opción para procesos con requisitos de trazabilidad exigentes o piezas de alta responsabilidad, donde interesa el perfil completo del ensamblaje y no solo su punto final.
¿Cuál conviene a tu proceso?
- S1: verificación pasa/no-pasa de fuerza. Sencillo y eficaz.
- S2: además, posición. El equilibrio calidad/precio para la mayoría de montajes seriados.
- S3: curva completa y máxima trazabilidad para procesos críticos.
Los tres se configuran directamente en la ficha de cada prensa manual EMG como parte de tu configuración. Si quieres afinar la elección para tu proceso concreto, escríbenos y lo vemos juntos.

